ENTREVISTA CON JOSE M. SAN (PERIODICO U. CASTILLA LA MANCHA)



Micología conquense 

Con la llegada del otoño se produce la mayor parte del nacimiento de hongos y setas en España, los cuales son aprovechados en la cocina o como afición a su recolecta. La Serranía de Cuenca es una zona geográfica de abundancia en lo que respecta a estos hongos, cuya aparición es propiciada por el clima húmedo y la altitud que presenta la zona. Determinadas variedades de hongos solo crecen a determinadas altitudes, como las especies boletus edulis o marzuelos, que solo aparecen en zonas de una altitud mayor a los 1.000 o 1.200 metros, o los boletus pinícolas, cuya aparición se produce entre los 1.200 y los 1.400 metros de altitud. El factor de la altitud ha de ir acompañado de un grado de humedad correcto, con unas lluvias que propicien el nacimiento de setas sin que haya heladas.
Con el paso del tiempo, cada día son más las personas que se dedican a la recolecta de setas y hongos por distintas razones, desde personas con tiempo libre que lo toman como un hobby hasta personas que se dedican a la comercialización de este producto. Aunque la campaña principal se produce en otoño, también en primavera aparecen distintos hongos consumibles. El monte es el lugar de trabajo de esta serie de aficionados y trabajadores.
La micología es la ciencia que se dedica al estudio de los hongos y setas, de bastante complejidad, ya que el mundo de la micología está en constante cambio. Existen setas que antes se encontraban en la categoría de comestibles y que actualmente no lo son, es decir, la cantidad de ingredientes que forman una seta, los nutrientes que absorbe de la tierra, son tantos que hacen que los diferentes tipos de especies se encuentren con distintas modificaciones. Sin ir más lejos, en la Serranía Conquense podemos encontrar el tricoloma equestre, una especie de hongo cuya clasificación era comestible hasta hace cinco años, cuando se produjeron una serie de muertes tras la ingesta de este hongo, tras diversos estudios y análisis ha sido catalogado como tóxico.
Los riesgos de una intoxicación por ingesta de un hongo tóxico son diversos, desde una pequeña indisposición intestinal hasta la muerte instantánea. Los síntomas de intoxicación también son diversos, pudiendo manifestarse en unas horas después de la ingesta o trascurridos varios días. Las intoxicaciones más leves se manifiestan con reacciones trascurridas dos o tres horas después de haber las tomado, con mareos, vómitos, diarreas, etc, cuyo caso puede ser tratado con un prematuro tratamiento médico, que puede suponer la salvación en estos casos. Las más graves, cuyos síntomas se hacen patentes trascurridos varios días después de haberlas ingerido, son de difícil tratamiento, pues cuando los síntomas aparecen, el hígado ya presenta traumatismos severos, llegando a ser terminantemente mortal. Sobre todo, las intoxicaciones se producen por la falta de información y la imprudencia a la hora de recolectar y consumir setas y hongos.
En la Serranía de Cuenca podemos encontrar multitud de tipos de setas comestibles, desde el conocido níscalo, que es el tipo de hongo más recolectado, hasta lactarius deliciosus, agrocybe aegerita o seta de chopo, pleotorus ostreatum, amanitas caesareas, leccinum lepidum, boletus aereus, o rússula cyanoxantha. Este último tipo de setas, la rússula, son complejas en el sentido de su comestibilidad. Diversos procesos de identificación severamente dudosos y arriesgados exponen que hay que cocerlas junto a monedas, y si las monedas se ponen negras, son tóxicas. También existe la posibilidad de morderla, y en función del picor que produzca identificar si es tóxica o no. En la propia provincia de Cuenca podemos encontrar variedad de setas tóxicas, desde las amanitas muscareas, cuyos efectos no son mortales excepto si se produjese una ingesta en grandes cantidades, hasta los boletus de Satanás, las amanitas verna o las amanitas virosa, cuyos efectos si llegan a ser ingeridas son mortales.
La labor de recolectar setas y hongos con una finalidad comercial conlleva una serie de perjuicios a los parajes naturales y al medio ambiente, pues gran parte de esta gente se dedica a rastrillar la zona levantando el terreno del monte, lo que destroza el micelio del hongo y las hongueras en general. Para contrarrestar esta práctica que destroza el ecosistema hay que tener un conocimiento especial de la materia, es decir, ser respetuoso y buscar los hongos de la forma correcta, que sería abrir la tierra con una navaja e identificar si el hongo es comestible o no. Con el levantamiento de jumas y la damnificación de los micelios, la reproducción de hongos se prolonga entre tres y cinco años. Por su parte, el vertido de basuras o los incendios no representan un grave problema debido a la legislación actual.
En cuanto a la regulación sobre la práctica de recogida de setas y hongos, en Cuenca generalmente no está regulada, salvo en localidades como Valdemeca o Valdemoro de la Sierra. Sin embargo, las acotaciones destinadas a la práctica no son prácticas, pues no están bien diseñadas ni tienen la señalización correspondiente, como ocurre en la zona en que confluyen el término municipal de Valdemeca y Valdemoro de la Sierra, donde solo existe señalización en la parte del coto más próxima a Valdemeca. Debido a la trascendencia de localidades como Valdemeca, Sotos o Villalba de la Sierra en cuanto a hongos se refiere, se suelen realizar anualmente cursos y jornadas micológicas donde los interesados pueden aprender de forma práctica y teórica más sobre esta ciencia.

                                 Domingo Martínez Colmenar

Domingo Martínez Colmenar, autor del blog Hongos y setas Serranía Conquense[1], es un vecino de la localidad de Cuenca con gran afición por la micología y que lleva más de 40 años en el mundo de la micología. Es autodidacta, es decir, su conocimiento se basa en su propia experiencia, en la investigación, búsqueda y comparación de ejemplares, análisis de hongos y esporas. Se posiciona a favor de la regulación y el establecimiento de cotos, como ocurre en la provincia de Soria, donde se paga una cantidad de dinero estipulada y se establece un límite de cantidad de setas a recoger. Entre las ventajas con las que cuenta la regulación estaría la respetuosidad con el medio ambiente y el evitar prácticas como la recogida de setas con bolsas de plástico en vez de con cestas. Como dice Domingo, “el monte es de todos, sí, pero es de todos los que lo respeten, no de los que van a destruirlo”.
Por sus cualidades, por su sabor y por su popularidad, la seta más demandada es la trufa negra o tuber nigrum, que, en función de la temporada, se encuentra en el mercado entre 800€/kg y 1.200€/kg. Además, este tipo de hongo es cultivable, existiendo viveros donde venden la planta sobre la que cultivar la trufa. Es un proceso muy laborioso, pues los primeros resultados surgen a los nueve o diez años, aparte de que factores como el pH, el terreno o la humedad tienen que estar regulados para obtener buenos resultados. Sin embargo, para Domingo, su seta preferida es la amanita caesarea u oronja, ya que es más económica, fácil de encontrar y fácil de conservar.

CULTIVO DE TRUFA NEGRA


España es uno de los países mayores productores de trufa negra silvestre, y sin embargo, hasta hace pocos años, no se había prestado mucha atención al cultivo de la trufa. Hoy la situación socioeconómica obliga buscar nuevas fuentes de empleo y nuevas alternativas para los campos españoles. El cultivo de la trufa es una de estas alternativas, sobre todo, en zonas montañosas de economía deprimida, en cultivos agrícolas abandonados, y en olivares de montaña que han perdido su rentabilidad por competencia con olivares instalados en zonas llanas con nuevos métodos agronómicos. Es decir, cultivar trufas resulta muy rentable y tiene un nicho libre para su cultivo.
Las trufas son hongos subterráneos o hipogeos de la clase Ascomicetos, orden Tuberales, familia Eutuberáceas y género Tuber.
Hasta la fecha en Europa se han encontrado veintiuna especies diferentes del género Tuber. Solamente unas pocas son comestiblemente apreciadas. Las de mayor valor comercial son las tres siguientes:
1.- Tuber nigrum Bull (= T. melanosporum Vitt.). Es la llamada trufa negra o de Perigord y la más apreciada en España y Francia.
2.- Tuber brumale Vitt. Es una trufa negra muy similar a la anterior pero de inferior calidad y precio. Se recolecta junto a T. nigrum en los bosques españoles. Para su correcta separación hay que adquirir experiencia.
3.- Tuber magnatum Pico. Es la trufa blanca de Italia y la que alcanza los precios más elevados en el mercado.
Hasta hace poco tiempo toda la producción de trufa era natural y procedía de la que se recolectaba en los bosques, pero en los últimos años se han puesto en marcha técnicas de micorrización y cultivo que permiten obtener buenas producciones, siempre que se cumplan unos requisitos mínimos.
En España su nicho se encuentra en el este peninsular, encontrándose principalmente en las provincias de Teruel, Huesca, Castellón, Lérida, Barcelona, Soria y Guadalajara, y también de otras, como Navarra, Cuenca, Albacete, Granada, Jaén e incluso, esporádicamente, en Murcia. Se estima, que hoy en día, alrededor del 30 o 40% de la producción mundial de trufa negra proviene de nuestro país.
MAPAS DISTRIBUCIÓN DE LA TRUFA NEGRA EN ESPAÑA



Si quieres emprender un proyecto de plantación trufera hay tres cuestiones básicas para tener éxito:
1.- Planta de calidad.
2.- Suelo y clima adecuados.
3.- Cuidado de la plantación.
Lo primero es saber que Plantas simbiontes son capaces de acoger el cultivo de la trufa. Solo unas pocas pueden mantener una producción trufera estable, de las cuales las más frecuentes en España son la encina (Quercus ilex), el quejigo (Quercus faginea), el roble pubescente (Quercus humilis), la coscoja (Quercus coccifera) y el avellano (Corylus avellana), debiendo elegir cuidadosamente la especie y utilizar la que mejor se adapte a nuestra zona. Es fundamental disponer de plantas debidamente micorrizadas por la trufa negra para que una explotación tenga éxito. Hoy en día existen multitud de viveros que se dedican a esta labor.











Los suelos truferos son siempre calizos. Su Ph debe estar entre 7,5 y 8,5. Deben descartarse los suelos yesosos, salinos y los que se encharcan. La textura del suelo debe ser equilibrada, ni muy arcilloso ni muy arenoso. Debe hacerse un análisis del suelo previo a la plantación. La plantación se hace a marco real, utilizando de 200 a 400 plantas por hectárea, para facilitar la insolación del suelo.
Las condiciones climáticas, serían: veranos marcados por las tormentas estivales, con otoños libres de heladas, en sus primeras semanas al menos, e inviernos no excesivamente fríos, en los que las mínimas no desciendan de los 10 bajo cero durante un buen número de días consecutivos. En cuanto a las precipitaciones, con 500-600 litros/m2 suele ser más que suficiente.
La altitud ideal para el cultivo de trufa negra es de entre 800 y 1200 metros sobre el nivel del mar, aunque hay excepciones y así podemos encontrar trufas en zonas más bajas (Valencia) y en zonas con mayor altitud (Soria).
Disponer de una buena planta y un terreno favorable no es suficiente para que una plantación produzca en buenas condiciones.
Es necesario realizar una serie de labores como, preparar el terreno, laboreo del mismo, riego, abonado y podas.
Un año antes de la plantación es conveniente eliminar toda la vegetación existente con una labor profunda de subsolador o arado, seguida de varios pases de cultivador o de grada.
Con el movimiento de tierra del quemado se pretende que el agua de lluvia penetre en el suelo y que la humedad del mismo se conserve más tiempo. En plantaciones jóvenes hay que mantener el terreno limpio de hierbas alrededor de las plantas y realizar una escarda en superficie, con cultivador, a principios de primavera. En las plantaciones en producción, una escarda al año (marzo-abril) es suficiente.
Es aconsejable una poda de formación en las plantas. Con la poda se consigue dar una iluminación adecuada al suelo, así como favorecer la emisión de raíces superficiales, en detrimento de las profundas. Con la poda se consigue dar una iluminación adecuada al suelo, así como favorecer la emisión de raíces superficiales, en detrimento de las profundas.
El periodo de recolección de la trufa comprende el periodo invernal desde finales de noviembre hasta mediados de marzo. Su recolección se realiza con la ayuda de perros adiestrados que la localizan en el suelo mediante el olfato.
La planta comienza a producir a los 10-12 años dependiendo de muchos factores, tipo de árbol, terreno, clima, existencia de riego, etc. Cuando entre en plena producción, a los veinte o veinticinco años, se pueden esperar rendimientos entre 10 y 20 kg/Ha en secano y de 20 a 50 Kg/Ha si se riega. Este periodo de máximo rendimiento dura unos 10 años. A los treinta o treinta y cinco años comienza el declive, hasta que a los cuarenta o cuarenta y cinco años, la producción se vuelve insignificante.

SETAS CULTIVABLES

Es en Oriente, y más concretamente en China, donde están documentadas las más antiguas referencias al cultivo y también, el lugar donde más éxitos se han conseguido de cara a la producción. Sus técnicas fueron, en muchos casos, exportadas muy lejos de su territorio, y hoy son práctica habitual entre los productores de setas. El interés que suponía el cultivo, no solo desde el punto de vista de la obtención de especies comestibles, se reflejaba en la necesidad de conseguir otras muchas con propiedades medicinales, ya que en ese país, son más de doscientas las especies que se usan de forma habitual para conseguir reducir o eliminar los síntomas de diferentes enfermedades que afectan al hombre o a los animales.
Pero volviendo a nuestro entorno, si nos situamos no más de 30 o 40 años atrás, prácticamente la única seta cultivada que se veía en los mercados era el champiñón (Agaricus bisporus),
Ahora, son muchas las variedades de hongos que llegan a los lugares de venta procedentes del cultivo, y su consumo por parte de la gente es habitual.
El método de cultivo de las especies saprofitas se puede resumir en los siguientes pasos:
1 - Preparación del sustrato.- Las materias primas más utilizadas son de dos clases:
Materias primas trituradas: paja de cereales, virutas y serrines, residuos agrícolas, abonos, etc. A estas materias se les suele añadir una pequeña cantidad de algún aditivo proteico o vitamínico (harinas, salvados, pulpas, etc.) para obtener mejores resultados.
Una vez establecida la fórmula más adecuada a la especie que deseamos cultivar, es necesario tratar la mezcla con calor para dejar el sustrato libre de contaminantes, o lo que es lo mismo, libre de competidores del hongo que pretendamos cultivar. Este tratamiento puede consistir simplemente en una pasteurización o una esterilización al vapor.
Materias primas no trituradas: Tocones, leños y tablas de madera son los sustratos más adecuados si se desea cultivar setas de una forma sencilla, artesana, sin añadir aditivos ni esterilizar.
2 - Siembra.- Consiste en poner en contacto la semilla de setas (micelio comercial) con el sustrato preparado. Se envasa en bolsas de plástico agujereadas, bandejas profundas, cajas o caballones.
La siembra en tocones y leños se hace introduciendo pedazos de micelio en agujeros realizados con un taladro, teniendo en cuenta que, cuantos más agujeros más posibilidades hay de inocular bien la madera. Si son tablas se colocará micelio entre ellas y se clavarán unas a otras formando un bloque compacto.
3 - Incubación.- Es el período de tiempo que tarda la semilla en colonizar todo el sustrato. Dependiendo de la especie el periodo puede variar. El local de incubación debe tener mucha humedad, algo ventilado y bastante caliente.
4 - Producción.- Cuando los sustratos estén bien invadidos se llevan al local de producción, allí la temperatura debe ser más baja, el grado de humedad relativa del aire muy elevado, debe estar muy bien ventilado y con una iluminación normalmente escasa.
5 - Cosecha y envasado.- Las setas se deben cosechar enteras y a ser posible antes de su madurez. Si se trata de champiñones estos deben cogerse antes de abrirse y si son setas pleurotus u otras especies se las debe quitar el pie antes de su pesado y envasado.
Los locales de cultivo apropiados para cultivar setas saprofitas pueden ser naves agrícolas o industriales, cuevas, bodegas, minas y túneles abandonados, invernaderos e incluso espacios al aire libre. La elección del local adecuado depende de la especie que se desee cultivar y de la oferta que se tenga en la zona. En cualquier caso, si se desea una producción abundante y estable durante todo el año, será necesario dotar a los locales de unos sistemas automatizados que controlen los parámetros de temperatura, humedad, ventilación e iluminación que la especie requiera.
El método de cultivo de las setas micorrízicas consiste fundamentalmente en imitar el proceso natural de reproducción de los hongos que establecen simbiosis micorrízica con las raíces de ciertos árboles. Existen invernaderos donde se realiza el proceso y en los que se pueden obtener las plantas ya preparadas. Estas se trasladarán a un terreno adecuado en el que previamente se habrá estudiado el tipo de suelo, su grado de acidez (pH), su orientación y el tipo de clima. Si las lluvias son escasas será necesario preparar un sistema de riego. Durante el año hay que limpiar el terreno y realizar podas. La producción comenzara entre los ocho y 10 años.
Especies cultivables:
Agaricus Bisporus.- (bueno). Se comenzó a cultivar en Francia. A finales del siglo XIX la producción comenzó a tener carácter de industria agraria. Actualmente se cultivan champiñones en todo el mundo.
 

Lentinus Edodes.- (Shii-take-excelente). Tradicionalmente cultivadas en regiones montañosas de Asia desde hace más de mil años, en la actualidad se empiezan a cultivar y comercializar en todo el mundo.
    


Pleurotus Pulmonarius.- (Pleurotus de verano-muy buena). Es una especie muy cultivada en Norteamérica y Europa. En España es una seta comercializada en fresco en verano sustituyendo al P. ostreatus pero sin cambiar la denominación de la especie en las etiquetas.


Pleurotus Cornucopiae.- (cuerno de la abundancia-muy buena). Se está empezando a cultivar industrialmente en Europa y Estados Unidos.


Pleurotus Djamor.- (seta rosa, seta salmón-buena). Donde su cultivo está más extendido es en Tailandia, Malasia y Japón. En Europa se está iniciando su cultivo, siendo Italia el país que más interés ha mostrado por cultivarla.

Pleurotus Ostreatus.- (seta de ostra-muy buena). Su cultivo se inició hacia en Hungría, Alemania y Checoslovaquia, sobre madera. A partir de la década de los 70 comenzó su producción industrial sobre paja de cereales. En España actualmente muchos cultivadores de champiñón han modificado sus instalaciones para cultivar pleurotus pues es más fácil y resulta más rentable.


Pleurotus Eryngii.-(seta de cardo-excelente). El cultivo de esta se ha conseguido hace pocos años pero debido a su lento crecimiento y a su necesidad de aire fresco es necesario esterilizar completamente el sustrato y ventilar mucho el local de cultivo, lo cual dificulta el mantenimiento de la humedad y temperatura correctas. Su cultivo se practica solo de forma estacional en Italia. Muy poco en España.

Auricularia Aurícula-Judae.- (oreja de judas-Buena). Se cultiva mucho en China, Filipinas, Formosa y apón. En estos países es considerada como una golosina. Los países productores la comercializan seca.


Lepista Nuda.- (Pie azul-Buena). Se cultiva en Francia y otros países de Europa. En algunos mercados de Madrid se comercializa fresca todo el año procedente de cultivos franceses.
 

Volvariella Volvácea.- (seta de paja de arroz-Muy buena). Esta especie es la segunda seta más cultivada del mundo después de los champiñones. China, Tailandia, Vietnam y Camboya son los principales países productores. También se cultiva en Madagascar.


Tuber Melanosporum.- (trufa negra-excelente). Francia fue el primer país que inició el cultivo de las trufas y después Italia y España. Actualmente las trufas son cultivadas también en países balcánicos y en Marruecos.
 

Ganoderma lucidum.- (Reishi-medicinal). Se cultiva con fines medicinales en toda Asia, en Norteamérica y en Europa. Contiene abundantes vitaminas, especialmente B, C y D, y es muy rica en minerales (calcio, hierro y fósforo).
 

Lamulina Velutipes.- (pata de terciopelo-mediocre). Es una seta cultivada tradicionalmente en Japón y en China. En Alemania se consiguió cultivar en 1925 y allí es bastante apreciada.


Grifola frondosa.- ( Maitake).- Esta especie se cultiva en Asia, Europa y USA con fines medicinales.

Especie Como el Boletus edulis, Boletus aéreus, Boletus pinícola y Boletus reticulatus son en Francia y otros países motivo de estudio con el fin de cultivarlos por ser muy apreciadas gastronómicamente.
El Craterellus cornucopioides (“Trompeta de los muertos”), el Cantharellus cibarius (“Rebozuelo”) y el Hydnum repandum (“Lengua de vaca”) se están empezando a cultivar con notable éxito en Francia y países nórdicos.
Los Lactarius deliciosus, se cultivan en Francia y España en bosques de Pinus pinaster y P. sylvestris.
La Tuber magnatum (Trufa blanca), se cultiva en Italia donde es muy apreciada por su aromático sabor. Se desarrolla en simbiosis con encinas, chopos, sauces y tilos.