TUBER AESTIVUM  (LA TRUFA DE VERANO)

Clase: Ascomycetes.
Orden: Tuberales.
Familia: Tuberaceae.

Carpóforo de tamaño muy variable, se pueden localizar ejemplares adultos de apenas un par de centímetros de diámetro y otros cuyo diámetro llegue a los 7 u 8 cm. Inicialmente tiene una forma globosa, pero al ir creciendo va adoptando formas un tanto irregulares y dispares, pudiendo llegar a ser un tanto amorfo.
Peridio  es de color marrón oscuro, negruzco, y está recubierto de numerosas y apretadas verrugas piramidales. Estas son muy angulosas y tienen de 4 a 6 caras. No es separable de la gleba.
Gleba compacta y no pulverulenta, de joven de color blanquecino, después se vuelve amarronada. Esta veteada totalmente por venas de color blanco que le confieren un aspecto laberíntico.
Carne compacta, carnosa. De sabor profundo que recuerda al de los frutos secos. Su olor, moderadamente intenso, es inicialmente agradable, pasando a ser ligeramente desagradable, rancio cuando madura en exceso.
Esporada  Esporas elípticas a subglobosas, traslúcidas y de color amarillento.
Establece una relación de simbiosis micorrícica con las especies con las que se asocia, que son principalmente encina, quejigo, coscoja y avellano.
Comestibilidad muy buena, de aroma profundo y sabor suave. Se puede utilizar cruda o cocinada. Su conservación es excelente.
Habitat especie micorriza. Se asocia con numerosas especies de árboles: robles, encinas, hayas, tilos, e incluso con coníferas. Prefiere los suelos calizos y soleados, pero también crece en suelos arcillosos. Es frecuente que agriete la tierra ya que fructifica a poca profundidad, a veces, casi en la superficie. La época de recolección se extiende desde mayo hasta julio, alargándose la temporada si las condiciones son las adecuadas.