SETAS DE VERANO


Es curioso que en ambientes seteros, en general se habla del otoño como la estación propicia para buscar setas y, como mucho, de la primavera. Ya sé que en otros ambientes más entendidos se dice que setas hay todo el año, aunque si no se especifica, la cosa tiene trampa, se traen setas comestibles de todo el mundo, en cualquier época del año. Pero aquí lo que vamos a tratar es de las setas silvestres comestibles que se dan en verano. Hay dos especies que son típicamente veraniegas y así lo expresa su nombre, Boletus aestivalis y Tuber aestivum, pero también hay otras especies que les gusta los ambientes cálidos y aun calurosos, como son Amanita caesarea y Boletus aéreus, dos de las mejores especies comestibles, si no las mejores.
Está claro que no son tan frecuentes en esta época ni puede asegurarse su salida. Aquí sí que influye más las lluvias, ya que las tormentas veraniegas se reparten muy desigualmente, por lo que es fundamental tener noticias de dónde han ido cayendo.
Amanitas 
 Todas las amanitas nacen de un huevo, que al eclosionar lo hacen rompiendo esa cáscara de distinta manera según sea una u otra especie. 
La Amanita caesarea rompe por un punto y el sombrero va apareciendo poco a poco, quedando todo el cascarón en la parte inferior del pie, formando una volva blanca, recia, membranosa y en saco que envuelve parte del pie. Raramente queda algún trozo de la volva pegado, pero nunca grumos o pequeños restos.
Amanita caesarea se distingue además por tener un anillo colgante notable, de color amarillo huevo al igual que el color de su pie y láminas. Además el sombrero es de color anaranjado sin llegar al rojo de Amanita muscaria –matamoscas– y recién salida tiene un tacto húmedo y agradable, aun con altas temperaturas de hasta 40o C. Es un excelente comestible incluso en crudo, es de suave aroma y delicado sabor, por lo que suele comerse en crudo marinada o en revuelto de huevo.
Boletus
Este género se distingue por tener especies generalmente robustas y porque su himenio o zona fértil está compuesto por un conjunto de tubos a modo de esponja que se pueden desprender fácilmente cuando son adultos.
El Boletus aestivalis es la típica seta de verano, ya que su propio nombre lo indica. Es una especie que siente predilección por los hayedos, robledales y carrascales y por los calores estivales. Sus tonos café con leche lo distingue de otros boletus de carne también blanca inmutable. Dada la época de aparición y las condiciones climáticas, es prontamente atacada su carne por larvas e insectos, sobre todo su pie. También es una especie comestible en crudo, pero tiene múltiples aplicaciones en la cocina y todas ellas de gran calidad gastronómica: salsas, cremas, sopas, revueltos, acompañando carne o pescados y hasta en helado.
 El nombre popular del Boletus aéreus –hongo negro– proviene del color casi negro, con tonos rojizos, de su sombrero. Al igual que el anterior su himenio está formado por un conjunto de tubos a modo de esponja, blancos en su juventud y amarillento-verdoso en la vejez. Igualmente su carne es blanca inmutable, pero más compacta y aromática. Su extremado aroma y sabor es apreciadísimo para los mismos preparados culinarios que ya he comentado en la especie anterior. Recomendable es su secado, previa laminación, con lo que además de ser un procedimiento de conservación, gana en aroma y sabor al estar más extractado. Para su consumo posterior basta rehidratarlo. Otro procedimiento que todavía ahorra más espacio es moler las láminas que ya se han secado. 
Tuber
Todas las setas citadas hasta ahora son epigeas, es decir, crecen sobre la superficie del terreno con mayor o menor altura. Pero las trufas son hipogeos porque crecen bajo la superficie del terreno. Para su búsqueda es necesaria la colaboración de un perro especialmente educado, que detecte sus penetrantes aromas. Hay bastantes especies y la más conocida es la de invierno Tuber melanosporum y la más cara Tuber magnatum. Pero aquí solo vamos a tratar de la de verano Tuber aestivum, la trufa de verano. Esta tiene un de aroma más suave que la trufa de invierno. Pero sucede que lo que tiene valor es la intensidad, por lo que está de verano es más barata; o no es tan cara. Exteriormente son muy parecidas: más o menos esféricas o irregulares, recubiertas por protuberancias piramidales de color negro intenso. Internamente la carne tiene unas vinosidades más o menos delgadas y de color blanquecino que luego oscurece al marrón. Se diferencian en la intensidad de aroma que hay entre una y otra, y en fresco por la época de aparición.

SETAS DE PRIMAVERA

En primavera obligatoriamente tenemos que hablar de tres géneros bien conocidos por los aficionados, Hygrophorus marzuolus, Calocybes gambosas, Morchellas, y de otro que no lo es tanto, Leucopaxillus lepistoides. 
Seta de marzo 
 El Hygrophorus marzuolus, conocido como seta de marzo o seta de ardillas, nombres populares que indican su época de aparición y también quien compite con nosotros en la búsqueda, es una seta difícil de localizar, ya que se camufla con la hojarasca de los hayedos o tapada con las agujas de los pinos y abetos, hábitat en que suele desarrollarse de marzo a junio, dependiendo de la altitud. A veces se detecta por los restos que dejan los jabalíes, ardillas y otros roedores, de los ejemplares que se han comido y por los destrozos que originan los jabalíes en la capa vegetal, en su búsqueda. 
El color de su sombrero habitualmente es negro, pero dependiendo de lo enterrada que esté o si tiene hojas adheridas a la cutícula o piel, puede llegar a ser blanco. Sus láminas son gruesas y separadas, de un gris azulado, así como su pie. 
Es una especie robusta y de excelente sabor que puede tomarse frita sola, para apreciar su sabor o mezclada con espárragos trigueros y ajos tiernos, en una combinación que resulta exquisita.
Seta de abril o de San Jorge 
 Si la anterior es la Seta de marzo, Lyophyllum gambosum, Calocybe gambosa, es la seta de abril, llamada también seta de san Jorge, perrechico y bujarón o bujardón en los Montes Universales de Teruel. 
Esta especie se caracteriza por crecer gregaria en círculos en los prados y por su destacado aroma de harina fresca, que se expande al simple roce de la hierba donde crece. 
Las colmenillas 
Otras especies primaverales son las morchellas o colmenillas, morronglas, cagarrias, cascarrias, pantorrillas, morillas, múrgulas, etc. que con muchos nombres se las conoce, lo que indica que también es una especie conocida y apreciada popularmente. 
Es este un género en el que los autores no coinciden en el número de especies que lo forman. Hay quien no considera más de tres y según otros pueden llegar a 23; lo cierto es que las diferencias macroscópicas no son fáciles de apreciar y la microscopia aporta poco, aunque los especialistas consideran que no son difíciles de observar si se analizan sus alvéolos, costillas, mitra, pie, etc. Hay especies de mitra redondeada y otras más o menos cónicas. Las hay que tienen preferencia por los árboles de ribera y otras por los pinares y árboles frutales. Las que son rubias y redondeadas suelen salir entre chopos, alisos y en general árboles de ribera en zonas arenosas de los ríos, son la Morchella rotunda. En pinares se dan varias especies más, en especial Morchella deliciosa, pero también Morchella elata, Morchella elatoides, Morchella purpurascens, Morchella conica, Morchella distans, Morchella intermedia, Morchella umbrina, Morchella eximia, Morchella rielana, etc. También Morchella vulgaris y otras aparecen en carrascales y sobre todo en carboneras y zonas quemadas por incendios. En frutales, como manzanos, suele aparecer Morchella hortensis. 
Todas estas especies, son fáciles de identificar como género, pero no así la especie, y en principio son comestibles, pero no en crudo, que son tóxicas. Para mayor seguridad deben desecarse previamente a su cocinado, ya que se han dado casos de ciertos trastornos al consumirlas en fresco, a pesar de haberse cocinado convenientemente, sobre todo las recogidas en hábitat de ribera. En general se recomienda cocinarlas en guiso prolongado, asegurándose de que se alcanza los 70o C, con los que se consigue que se volatilicen sus toxinas termolábiles, que son hemolíticas. Otra advertencia es que no deben confundirse con las Gyromitras, especies tóxicas que crecen junto a ellas como Gyromitra esculenta, Gyromitra gigas, Gyromitra infula, que como puede observarse tienen forma cerebriforme, en lugar de alveolada como las morchellas. 
 Ambas son de carne cartilaginosa y hueca. Y por advertencias que no quede. Las morchellas deben limpiarse con cuidado para quitar la suciedad de sus recovecos, pero además deben cortarse o abrirse longitudinalmente, para asegurarse de que en su interior no hay bichos que las utilizan como refugio. 
La seta robusta y poco conocida 
 Poco se habla de ella y menos se utiliza, se trata de una especie, que además no sólo crece en primavera, sino que también lo hace en otoño. Pero es tan especial que muchos años no lo hace en ninguna de las dos estaciones. Es una especie rara en Europa, y poco abundante en España, aunque donde crece lo hace de forma exultante en setales enormes con multitud de ejemplares, que al adquirir su estado adulto son de gran tamaño y por tanto pueden recogerse unos cuantos kilos en un solo setal. Lo hace en prados de montaña, visibles desde lejos por su tamaño. Su sombrero es convexo, a veces casi globoso, de color blanco y superficie satinada que en ocasiones brilla al sol y se distingue así de otros setales de Agaricus, que compiten por su hábitat. Su carne es gruesa y de un sabor y aroma fuerte y especial. Su pie es grueso y corto y sus láminas son también blancas o algo cremas. Estamos hablando de Leucopaxillus lepistoides y dada su rareza, a pesar de ser buen comestible, no se le conocen nombres comunes. Dado su fuerte sabor y aroma, resulta agradable frita en láminas encebolladas. Es una seta especial para hacer patés, croquetas, empanadillas, etc. ya que su fuerte sabor y aroma no suele camuflarse fácilmente con otros condimentos y permanece nítido en dichas preparaciones. No se agusana, quizá por sus propiedades antibióticas y su rendimiento es excelente, dada su carnosidad.

BUSCAR SETAS EN LA SERRANIA DE CUENCA (VALDEMECA)


España cuenta con lugares para practicar la micología durante todo el año, pero la campaña fuerte empieza en septiembre.
Si hay tormentas de verano, en septiembre ya hay setas en las sierras de Teruel y en la Serranía de Cuenca. En noviembre hace frío en las zonas más altas, pero suele darse bien el recurso en las Sierras de Cazorla y Segura y Las Villas, la Sierra de Alcaraz y las sierras de Valencia. En diciembre, por ejemplo, se pueden recoger setas en las áreas más cálidas, como Sierra Morena y Sierra Levante. Hay especies exclusivas de primavera, como el marzuelo y la colmenilla. En invierno, la trufa negra es la estrella. Y en los Pirineos suele haber setas en pleno verano.
España, pues, parece un paraíso fúngico durante todo el año. No obstante, la micología es una afición de prudentes, no de valientes. No existe un único método exacto para clasificar una seta: cuando vamos al campo muy pocas setas están claras, no las podemos comparar con la foto de un libro porque el sol y la lluvia las modifican.
Los hongos ya eran muy apreciados en la antigüedad. Pero, ¿sabías que la representación gráfica más antigua de un hongo que se conoce se encuentra en una pintura mural hallada en la tumba del faraón egipcio Amememhat (1450 a. C)? Así lo aseguran desde Turismo de Navarra. Un dato curioso que puedes anotar o no.
Sí deberías, en cambio, recordar las siguientes buenas prácticas de recolección de hongos y setas. Así no tendrás que marcar el número de Emergencias toxicológicas y además contribuirás a respetar el medio natural.

1.-Recoge solo las especies que conozcas. No utilices rastrillos. Y tapa los agujeros que se originan al arrancarlas del suelo.
2.-Limpia las setas al cogerlas y colócalas en tu cesta de mimbre –nunca bolsas de plástico- con el sombrero boca abajo, para evitar que se manche el himenio.
3.-No recolectes ejemplares agusanados ni viejos; son indigestos, pero en el campo cumplen con su función reproductora.
4.-Cómelas de inmediato; son productos perecederos.
5.-No consumas setas de lugares contaminados: bordes de carreteras, zonas industriales...
6.-Respeta los ejemplares que no conoces, destas puede venir otro que los pueda aprovechar.
7.-En caso de alteraciones digestivas o nerviosas, acude al centro hospitalario más próximo llevando algún ejemplar del producto ingerido.

El Parque Natural Serranía de Cuenca se sitúa al noreste de la provincia conquense, extendiéndose a lo largo de 73.726 hectáreas. Los términos municipales de Arcos de la Sierra, Beamud, Cuenca, Huélamo, Las Majadas, Portilla, Tragacete, Uña, Valdemeca, Villalba de la Sierra y Zafrilla disfrutan de este enclave natural que, gracias a numerosas rutas abiertas al público, se puede recorrer a pie.
Las masas de pino negral de la Serranía de Cuenca se encuentran entre las más extensas y mejor conservadas de la península ibérica. Los pinares dominan, sobre todo, la zona occidental del Parque, ocupando sus suelos calizos desde las partes más bajas hasta los 1.400 metros de altitud.
La presencia de las poblaciones ibéricas más meridionales de roble albar en la umbría y silícea Sierra de Valdemeca constituye una de las singularidades florísticas del territorio. Quejigares, encinares y sabinares albares completan el elenco boscoso, siendo más abundantes en altitudes medias del Parque.
La Serranía de Cuenca cuenta con muchos y buenos lugares para recoger setas. Lo mejor, los montes públicos. Lugares emblemáticos son Tragacete, Las Majadas y Valdemeca.
Durante la campaña micológica se organizan numerosos cursillos, actividades y jornadas en distintos puntos de Castilla-La Mancha: Albacete, Cardenete, Caudete, Cuenca, Uña, Sotos, Guadalajara, Motilla del Palancar, Orea, Toledo, Viso del Marqués, Yeste, etc.
De entre el amplio y variado catálogo de setas representativas de la sierra de Valdemeca destacamos las siguientes: Lactarius deliciosus, Gyromitra ínfula, Marasmius oreales, Morchella esculenta, Lepista personata, Pleurotus eryngii, Pholiota squarrosa, Pleurotus ostreatus, Lepista nuda, Lyophyllum decastes, Hygrophorus camarophyllus, Pholiota gummosa, Mycena seynesii, Boletus pinopilus, Boletus edulis, Cantharellus cibarius, Cantharellus lutescens.

GUIA DEL RECOLECTOR DE SETAS DE CASTILLA Y LEÓN


Castilla y león cuenta con el modelo MICOCyL, que tiene como finalidad la puesta en valor y gestión sostenible de los recursos micológicos. Una de las medidas principales que contempla es la regulación de la recolección de setas integrada en la gestión forestal con el objetivo de garantizar su conservación.
La regulación micológica en los territorios de Castilla y León incorporados al proyecto está basada en la legislación vigente. Se caracteriza por un sistema de permisos obligatorios y ofrece una serie de servicios al recolector. Los beneficios generados por este sistema repercuten directamente en la población local, los ayuntamientos, otras entidades propietarias de los montes y en la gestión sostenible de los recursos micológicos. Asimismo, este sistema proporciona una herramienta de actuación para regular y equilibrar la presión recolectora sobre los montes de esta comunidad en función de las necesidades de cada territorio.
¿Por qué es necesaria la regulación?:
La Comunidad Autónoma de Castilla y León alberga en sus bosques una de las mayores biodiversidades micológicas conocidas, esta importante riqueza puede constituirse en algunos territorios como uno de los mayores factores de desarrollo en el medio rural. Sin embargo, con la recolección exagerada y desordenada en algunos casos se producen graves deterioros en su medio natural. Las malas prácticas recolectoras, los conflictos de uso con otros aprovechamientos y problemas de seguridad y limpieza en accesos al monte, conllevan a que esta importante riqueza natural pueda desaparecer. 
Objetivos:
1.-Asegurar una explotación racional de los recursos.
2.-Garantizar la conservación de los recursos y sus hábitats.
3.-Evitar conflictos con otros usos y aprovechamientos forestales.
4.-Aumentar la información y los servicios al recolector.
5.-Generar beneficios económicos para la gestión y propiedad forestal.
6.-Conseguir que los hongos silvestres, sean motor de desarrollo, generando o incrementando los recursos económicos en beneficio de la población rural residente.
7.-Colaborar con entidades y centros de investigación para mejorar el conocimiento del recurso.
8.-Colaborar estrechamente con las distintas administraciones públicas para el desarrollo normativo necesario que precisa la regulación y ordenación del sector micológico.
Condiciones generales de los Permisos:
Para la recolección de setas en los montes objeto de regulación, se deberá estar en posesión de un permiso de recolector. Los menores de 14 años no están obligados a obtener el permiso de recolección, sin embargo, para recoger setas deberán ir acompañados de una persona adulta con permiso, que será la responsable. No obstante, se recomienda también para los menores la obtención del citado permiso, para el que deberán tener la autorización del padre o tutor.
Los permisos de recolección otorgan el derecho a su titular a recolectar, en los montes regulados, las setas objeto de aprovechamiento.
El incumplimiento de las condiciones generales y específicas de los permisos y de la recolección por parte del titular dejará sin validez el permiso.
Se entenderá que todas las setas que porte el recolector habrán sido recolectadas en los montes objeto de regulación dentro de la Área Regulada en la que se está realizando la actividad.
El permiso es personal e intransferible. Su titular deberá llevarlo junto a un documento acreditativo de identidad (D.N.I. o equivalente), que deberá mostrar siempre que le sea requerido por el personal de vigilancia o la autoridad competente.
Se presupone que el recolector no es titular autorizado si no presenta su permiso en el momento a requerimiento del personal de vigilancia o la autoridad competente.
El titular del permiso de recolección tendrá derecho a la información y los servicios que se pongan a su disposición desde el proyecto.
Todas las condiciones podrán ser suspendidas y/o modificadas por los Servicios Territoriales de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. 
 Condiciones generales de la recolección:
1.-No está permitido remover el suelo, ni utilizar hoces, rastrillos, azadas o cualquier herramienta que altere la capa superficial del suelo, así como estropear o destrozar las setas que no se conozcan o que no sean comestibles.
2.-Para el traslado y almacenamiento de las setas dentro del monte se utilizarán cestas o recipientes que permitan su aireación y la diseminación de sus esporas. No está permitido usar bolsas de plástico.
3.-Es obligatorio recolectar los níscalos, setas de cardo, yanegas, negrillas y capuchinas cortando el pie con una navaja. Sólo podrán recolectarse 5 ejemplares completos por persona de cada especie con fines de estudio o identificación.
4.-Para las restantes especies, procure extraer cuidadosamente la seta completa, para su mejor identificación. Se debe tapar el hueco practicado.
5.-Las setas muy jóvenes son difíciles de identificar y se pueden confundir fácilmente. Los ejemplares de macrolepiotas, parasoles o galampernas deberán recolectarse con el sombrero extendido.
6.-Está prohibido recolectar huevos cerrados de Amanita caesarea.
7.-No está permitido recolectar durante la noche: desde la puesta de sol hasta el amanecer.
8.-Por motivos de seguridad, está prohibido recolectar en los lugares y horas en las que se esté realizando una montería o batida debidamente autorizada. Además podrá suspenderse la recolección durante días previos a la cacería.
9.-Evita recoger setas en zonas contaminadas, áreas industriales y bordes de carretera, ya que pueden acumular metales pesados.
10.-El permiso de recolección autoriza al recolector el tránsito rodado por las pistas forestales de libre acceso, no obstante se recuerda que está prohibido el tránsito rodado fuera de los caminos y pistas aptas para este fin. Esta autorización podrá ser modificada o anulada por los Servicios Territoriales de Medio Ambiente en aplicación de las disposiciones normativas vigentes en cada momento.
11.-Está prohibido dejar basuras en el monte y encender fuego. 
Compra-venta de setas:
Está prohibida la actividad de compra-venta de setas en los montes y caminos forestales. Algunos términos municipales o entidades locales disponen de ordenanzas que autorizan la compra-venta de setas. Los compradores en estos casos deben pagar la correspondiente tasa por uso de la vía pública. Los Ayuntamientos designarán los espacios o locales expresamente autorizados para ejercer esta actividad.
Las setas que se comercializan para el consumo humano, si no han estado previamente sometidas a un riguroso control por personal especializado, pueden resultar en algunos casos muy peligrosas. Por lo tanto, no se debe colaborar ni participar en la actividad de compradores que trabajan fuera de la legalidad, que eluden el cumplimiento de la normativa sanitaria vigente (Real Decreto 30/2009) y/o que no someten ni aplican a los productos que manipulan a controles con la suficiente fiabilidad.
Control y vigilancia:
El guarderío micològico realiza labores informativas y de apoyo al recolector, además de controlar y vigilar el cumplimiento de la normativa reguladora del aprovechamiento de los recursos micológicos. Para garantizarla protección y conservación de los recursos y sus hábitats, trabaja en colaboración con los Agentes Medioambientales, los agentes del Seprona y la Guardia Civil de Tráfico. El recolector responsable debe colaborar estrechamente con los agentes de la autoridad, facilitándoles su labor y ayudándoles en la identificación de recolectores que no realizan su actividad de forma responsable.
Orientación en el monte:
Muchos bosques de las zonas reguladas se caracterizan por ser muy extensos y homogéneos, con lo que se deben extremar las precauciones para no perderse. Recomendamos conocer la dirección y orientación del recorrido. Gracias al sol y al musgo de los árboles, podrá evitar andar en círculos. Una brújula y un mapa a una escala, por ejemplo, 1/25000, le serán de gran utilidad.
Equipo del recolector:
Recolectar en zonas próximas a las vías de acceso es más seguro. Por muy bien que nos orientemos pueden surgir problemas. Se sugiere ir acompañado.
Se recomienda el siguiente equipo:
1.-Una cesta de mimbre que permita la aireación de las setas y la diseminación de las esporas.
2.-Una navaja plegable y un cepillo para limpiar las setas.
3.-Una clave de identificación, un cuaderno, una lupa, una cámara de fotos, un mapa y una brújula. Un teléfono móvil te ayudará en caso de emergencia.
4.-Una indumentaria acorde con la estación y de alta visibilidad. 5.-Unas buenas botas y el chubasquero son imprescindibles.
6.-Y por último, es aconsejable llevar alimento, le ayudará a reponer energías. 
Consejos básicos para el consumo de setas:
1.-Recolecte sólo las especies que conozca y la cantidad que vaya a vender o a consumir.
2.-Limpie las setas de tierra, arena u otros restos con un pincel o brocha pequeña. Tenga especial cuidado con el himenóforo y coloque el sombrero boca abajo para evitar que se manche.
3.-No deje las setas mucho tiempo en el frigorífico, son productos perecederos y deberán consumirse lo antes posible.
4.-Los variados dichos populares sobre comestibilidad de setas que, alguna vez, todos hemos oído, son falsos y carecen de fundamento.
5.-Es conveniente asistir a cursos y exposiciones y comparar las setas recolectadas con las descripciones de libros y guías micológicas. Recuerde que los libros, sólo recogen una pequeña parte de las setas de nuestros bosques; una seta parecida a otra que se sabe comestible, no tiene por qué serlo. ¡Ante la mínima duda no las consuma! ¡Pueden provocar la muerte!.
6.-Todas las setas desempeñan funciones importantes en la Naturaleza, seamos cuidadosos.
7.-Las setas demasiado maduras son indigestas y se cotizan a precios muy bajos; es conveniente dejarlas en el monte para que diseminen sus esporas y sirvan de cobijo o alimento a muchos animales.
8.-En el caso de aparecer alteraciones digestivas o nerviosas después de comer setas, recomendamos acudir al centro hospitalario más próximo, siendo importante llevar algún ejemplar o resto de las setas ingeridas.
Estos consejos son válidos para cualquier sitio donde se vaya a recolectar setas y sería interesante que aquellas comunidades donde aún no existe regulación sobre esta actividad se pusiesen a trabajar en ello y fuesen pensando en la creación de cotos y normas que eviten la práctica incontrolable de la actividad con la finalidad de llevar a cabo una gestión sostenible de los recursos micológico y conseguir además el resto y la conservación del medio natural.
La recolección incontrolada, en grandes cantidades, el uso de utensilios inadecuados para remover el monte, lleva a la destrucción del mismo y la desaparición de los seteros, que con el tiempo terminaremos por hacer que desaparezca este recurso, tan preciado, tan divertido y bonito de practicar y que puede generar importantes recursos económicos.
El verdadero aficionado a la micología es aquel que recolecta lo que necesita para su consumo o estudio, que conoce las especies y recolecta las tan solo las comestibles, que no destruye lo que no conoce, que usa los medios adecuados para recolectar y sabe cómo recolectarlas y transportarlas, que respeta los ejemplares muy jóvenes que aún no han esporados, etc., y a este no creo que le importe la existencias de cotos y normas reguladoras.